viernes, 2 de febrero de 2018

Cuaresma 2018

La Iglesia Católica da inicio con el Miércoles de Ceniza al tiempo litúrgico de la Cuaresma en el que, durante 40 días y a través de la vivencia del ayuno, la oración y la limosna, los fieles se preparan para la Semana Santa.

En estos días los fieles están llamados a trabajar de manera especial en la conversión personal a la vez que se recuerda la caducidad y fragilidad de la vida humana. Con la evolución de las tradiciones, actualmente los católicos son marcados con una cruz en la frente con las cenizas obtenidas al quemar las palmas usadas en el Domingo de Ramos anterior.

La Cuaresma es un camino que en verdad requiere empeño, como es justo que sea, porque el amor es comprometido, pero un camino lleno de esperanza. La dificultad de atravesar el desierto forja una esperanza fuerte, y recordamos el paso del pueblo de Israel por el desierto.

Cristo nos precede con su Éxodo, y nosotros atravesamos el desierto gracias a Él y tras Él. Él es tentado por nosotros y ha vencido al Tentador por nosotros, pero también nosotros debemos con Él afrontar las tentaciones y superarlas.

Esto no quiere decir que Él ha hecho todo y nosotros no debemos hacer nada, que Él ha pasado a través de la cruz y que nosotros vamos al paraíso en carroza. No es así. Nuestra salvación es ciertamente don suyo y porque es una historia de amor requiere nuestro ‘sí’ y nuestra participación, como nos demuestra nuestra Madre María y después todos los santos”.

La Cuaresma es un periodo de penitencia, también de mortificación, pero no como fin en sí mismo, sino que termina haciéndonos resurgir con Cristo, renovar nuestra identidad bautismal, es decir, renacer nuevamente de lo alto, del amor de Dios.

Para hacer un buen ejercicio cuaresmal es fundamental la participación en la Eucaristía cada Domingo, que es el alimento para pasar el desierto; y la confesión de los pecados en el Sacramento de la Penitencia que nos da la gracia del perdón. Además tendremos en nuestra parroquia muchos cultos, ejercicios piadosos y el retiro de Cuaresma, que nos ayudarán. También sería conveniente acompañar todo esto con la lectura de algún libro de meditación.

Se acerca la Pascua, convirtámonos al Señor. Buena Cuaresma a todos.