viernes, 2 de junio de 2017

Presencia real de Jesús en la Eucaristía

Jesús Nuestro Señor, la víspera de su pasión en la cruz, tomó una última cena con sus discípulos. Durante esta comida, nuestro Salvador instituyó el sacramento de su Cuerpo y su Sangre. Lo hizo a fin de perpetuar el sacrificio de la Cruz a través de los siglos y para encomendar a la Iglesia, su Esposa, el memorial de su muerte y resurrección.

Recordando estas palabras de Jesús, la Iglesia Católica profesa que en la celebración de la Eucaristía, el pan y el vino se convierten en el Cuerpo y la Sangre de Jesucristo por el poder del Espíritu Santo y mediante el ministerio del sacerdote. Jesús dijo: “Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre, y el pan que yo les voy a dar es mi carne para que el mundo tenga vida. Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida” (Jn 6:51-55).

Por tanto, Cristo entero está verdaderamente presente, cuerpo, sangre, alma y divinidad, bajo la apariencia de pan y vino: el Cristo glorificado que se levantó de entre los muertos después de morir por nuestros pecados. Esto es lo que quiere decir la Iglesia cuando habla de la “presencia real” de Cristo en la Eucaristía. Esta presencia de Cristo en la Eucaristía se denomina “real” sin excluir otros tipos de presencia como si no pudieran entenderse como reales. Cristo resucitado está presente en su Iglesia de muchas maneras, pero muy especialmente a través del sacramento de su Cuerpo y su Sangre.

La presencia de Cristo resucitado en la Eucaristía es un misterio inagotable que la Iglesia nunca puede explicar cabalmente con palabras. Debemos recordar que el Dios trino es el creador de todo lo que existe y tiene el poder de hacer más de lo que nos es posible imaginar. Como dijo S. Ambrosio: “Si la palabra del Señor Jesús es tan poderosa como para crear cosas que no existían, entonces con mayor razón las cosas que ya existen pueden ser convertidas en otras” Dios creó el mundo para compartir su vida con personas que no son Dios.

Este gran plan de salvación revela una sabiduría que rebasa nuestro entendimiento. Pero no se nos deja en la ignorancia: por su amor a nosotros, Dios nos revela su verdad en formas que podamos comprender mediante el don de la fe y la gracia del Espíritu Santo que habita en nosotros. Así podemos entender, al menos en cierta medida, lo que de otro modo quedaría desconocido para nosotros, aunque nunca podamos conocer por nuestra sola razón completamente el misterio de Dios.

Hoja Parroquial "Sarmiento" (Junio 2017)

Ya se encuentra disponible en formato pdf la hoja parroquial "Sarmiento" correspondiente al mes de junio de 2017.

Puede descargar dicha publicación haciendo clic sobre la imagen además de visualizarla a través de la aplicación de la zona inferior.

martes, 2 de mayo de 2017

Santificar

Una de las misiones de una parroquia es santificar a los hombres, sobre todo mediante los sacramentos y el culto. Aquí, ante todo, debemos preguntarnos: ¿Qué significa la palabra «santo»? «Santo» es la cualidad específica del ser de Dios, es decir, absoluta verdad, bondad, amor, belleza: luz pura. Santificar a una persona significa ponerla en contacto con Dios, con su ser luz, verdad, amor puro. Es obvio que esta relación transforma a la persona.

Ningún hombre por sí mismo, partiendo de sus propias fuerzas, puede poner a otro en contacto con Dios. El don, la tarea de crear este contacto, es parte esencial de la parroquia. Esto se realiza en el anuncio de la Palabra de Dios, en la que su luz nos sale al encuentro. Se realiza de un modo particularmente denso en los sacramentos. La inmersión en el Misterio pascual de muerte y resurrección de Cristo acontece en el Bautismo, se refuerza en la Confirmación y en la Reconciliación, se alimenta en la Eucaristía, sacramento que edifica a la Iglesia como Pueblo de Dios, Cuerpo de Cristo, Templo del Espíritu Santo. Por tanto, es Cristo mismo quien nos hace santos, es decir, nos atrae a la esfera de Dios. Y es la parroquia la que en nombre de Cristo, a través de los sacerdotes, actúa en nombre de Cristo.

En las últimas décadas ha habido tendencias orientadas a hacer prevalecer, en la identidad y la misión de la parroquia, la dimensión del anuncio, separándola de la de la santificación; con frecuencia se ha afirmado que sería necesario superar una pastoral meramente sacramental. Pero ¿es posible ejercer auténticamente la misión evangélica «superando» la pastoral sacramental? ¿Qué significa propiamente para una parroquia evangelizar? ¿En qué consiste el así llamado «primado del anuncio»? Como narran los Evangelios, Jesús afirma que el anuncio del reino de Dios es el objetivo de su misión; pero este anuncio no es sólo un «discurso», sino que incluye, al mismo tiempo, su mismo actuar; los signos, los milagros que Jesús realiza indican que el Reino viene como realidad presente y que coincide en última instancia con su persona, con el don de sí mismo.

Y lo mismo vale para la parroquia que representa a Cristo, al Enviado del Padre, que continúa su misión, mediante la «palabra» y el «sacramento. Es necesario reflexionar si, en algunos casos, haber subestimado el ejercicio fiel del munus sanctificandi, no ha constituido quizá un debilitamiento de la fe misma en la eficacia salvífica de los sacramentos y, en definitiva, en el obrar actual de Cristo y de su Espíritu, a través de la Iglesia, en el mundo.

Hoja Parroquial "Sarmiento" (Mayo 2017)

Ya se encuentra disponible en formato pdf la hoja parroquial "Sarmiento" correspondiente al mes de mayo de 2017.

Puede descargar dicha publicación haciendo clic sobre la imagen además de visualizarla a través de la aplicación de la zona inferior.

jueves, 6 de abril de 2017

La Pascua de Jesús, nuestra Pascua

Durante el mes de Abril nos disponemos a celebrar la Pascua del Señor. Pascua es la celebración más importante de la Iglesia, en la cual se conmemora la Resurrección de Jesucristo al tercer día después de haber sido crucificado, según los evangelios canónicos. El término Pascua proviene del latín pascae, que a su vez proviene del griego πάσχα (pasjua), una adaptación del hebreo פסח (pésaj), que significa "paso" o "salto". La Pascua forma parte de la Semana Santa cuando el Viernes Santo se celebra la crucifixión de Jesús, y en el Domingo de Pascua se celebra la Resurrección y su primera aparición a sus discípulos.

Pero esta no solo comprende la Pasión, sino todo el acontecimiento de Jesucristo: Encarnación, vida, pasión, muerte y resurrección. Es el paso de Jesús por la historia humana, es su paso de la muerte a la vida. Por tanto vamos a celebrar a Jesús, recordando los acontecimientos fundamentales de su vida, los que dan sentido a todo lo demás.

Debemos tener en cuenta dos claves para comprender este paso. La primera hace referencia al amor más grande, que Jesús pone en el que da la vida por sus amigos. Jesús entrega su vida de forma desinteresada y total. La otra clave es la vocación de eternidad del amor de Jesús. Dios no se ha encarnado ni ha pasado por la humanidad solo para un momento. Es una apuesta radical y amorosa que implica eternidad. La Pascua es la manifestación más evidente de ese amor. La hora de Jesús es la hora del amor más grande, de la entrega más inmensa. La resurrección es la victoria de ese amor tan grande que vence a la muerte y que abre la vida eterna para la humanidad.

La vida de un cristiano está marcada por la Pascua desde el Bautismo. Este sacramento nos sella y Cristo pasa por nuestra vida derramando el amor más grande sobre nosotros y para siempre. Ser hijos de Dios es el fruto de la Pascua: compartimos la vida divina por gracia y esta vida es eterna.

Un cristiano marcado por la Pascua debe ir conformando su vida a la enseñanza y actuar de Jesús, para que pase Cristo por su vida, para pasar por la historia como Jesús, para que su vida tenga el mismo desenlace. La gracia del Bautismo da todo lo necesario para ello. Recordar todos los años la Pascua de Jesús ayuda a dar fruto a esta gracia. Y así un cristiano va pasando por la historia de los demás como pasó Jesús: manifestando el amor más grande y eterno.

¡¡¡Feliz Pascua de Resurrección a todos!!!

Hoja Parroquial "Sarmiento" (Abril 2017)

Ya se encuentra disponible en formato pdf la hoja parroquial "Sarmiento" correspondiente al mes de abril de 2017.

Puede descargar dicha publicación haciendo clic sobre la imagen además de visualizarla a través de la aplicación de la zona inferior.

miércoles, 1 de marzo de 2017

Cuaresma

cuaresma

La Cuaresma es un nuevo comienzo, un camino que nos lleva a un destino seguro: la Pascua de Resurrección, la victoria de Cristo sobre la muerte. Y en este tiempo recibimos siempre una fuerte llamada a la conversión: el cristiano está llamado a volver a Dios «de todo corazón» (Jl 2,12), a no contentarse con una vida mediocre, sino a crecer en la amistad con el Señor.

Jesús es el amigo fiel que nunca nos abandona, porque incluso cuando pecamos espera pacientemente que volvamos a él y, con esta espera, manifiesta su voluntad de perdonar. La Cuaresma es un tiempo propicio para intensificar la vida del espíritu a través de los medios santos que la Iglesia nos ofrece: el ayuno, la oración y la limosna. En la base de todo está la Palabra de Dios, que en este tiempo se nos invita a escuchar y a meditar con mayor frecuencia. En concreto os propongo la parábola del hombre rico y el pobre Lázaro (cf. Lc 16,19- 31).

Dejémonos guiar por este relato tan significativo, que nos da la clave para entender cómo hemos de comportarnos para alcanzar la verdadera felicidad y la vida eterna, exhortándonos a una sincera conversión. La Palabra de Dios es una fuerza viva, capaz de suscitar la conversión del corazón de los hombres y orientar nuevamente a Dios. Cerrar el corazón al don de Dios que habla tiene como efecto cerrar el corazón al don del hermano.

Queridos hermanos y hermanas, la Cuaresma es el tiempo propicio para renovarse en el encuentro con Cristo vivo en su Palabra, en los sacramentos y en el prójimo. El Señor "que en los cuarenta días que pasó en el desierto venció los engaños del Tentador" nos muestra el camino a seguir.
Que el Espíritu Santo nos guie a realizar un verdadero camino de conversión, para redescubrir el don de la Palabra de Dios, ser purificados del pecado que nos ciega y servir a Cristo presente en los hermanos necesitados.

Animo a todos los fieles a que manifiesten también esta renovación espiritual participando en las campañas de Cuaresma que muchas organizaciones de la Iglesia promueven en distintas partes del mundo para que aumente la cultura del encuentro en la única familia humana.

Oremos unos por otros para que, participando de la victoria de Cristo, sepamos abrir nuestras puertas a los débiles y a los pobres. Entonces viviremos y daremos un testimonio pleno de la alegría de la Pascua.

Del mensaje del Papa Francisco para la Cuaresma 2017.

Hoja Parroquial "Sarmiento" (Marzo 2017)

Ya se encuentra disponible en formato pdf la hoja parroquial "Sarmiento" correspondiente al mes de marzo de 2017.

Puede descargar dicha publicación haciendo clic sobre la imagen además de visualizarla a través de la aplicación de la zona inferior.

miércoles, 1 de febrero de 2017

Tras las huellas de Jesús

jerusalen

Durante este mes de Febrero un grupo de feligreses de nuestra Parroquia peregrinará junto a nuestro párroco a Tierra Santa. El Cristianismo no está vinculado a ningún país ni lugar, pero está fundado en una revelación histórica, y junto a la “historia de la salvación” existe una “geografía de la salvación”.

Es Tierra Santa: “Tierra donde un tiempo vivieron nuestros padres en la fe; tierra en la que resonó la voz de los profetas, que hablaron en nombre del Dios, de Abraham, de Isaac y de Jacob; finalmente y sobre todo, tierra que la presencia de Jesús ha hecho bendita y sagrada para los cristianos y, podemos decir, para todo el género humano”, dice Pablo VI. Es la “Tierra de Jesús”, y por eso es “patrimonio espiritual de los cristianos de todo el mundo, los cuales anhelan visitarla en pía peregrinación, al menos una vez durante su vida”.

Jerusalén, para un cristiano, es el corazón de Tierra Santa, la síntesis de la acción de Dios en favor de los hombres. Lo dice con palabras emocionadas Juan Pablo II: “¡Cuántos recuerdos, cuántas imágenes, cuánta pasión y qué gran misterio envuelve esta palabra: Jerusalén! Para nosotros, los cristianos, Jerusalén representa el punto geográfico de unión entre Dios y los hombres, entre la eternidad y la historia. La predicación, la pasión y la resurrección de Jesús, la última Cena, el don del Espíritu a la Iglesia, todas las piedras basilares de nuestra fe están colocadas para siempre sobre las colinas luminosas de la Ciudad Santa. ¡Cuántas veces, en los libros históricos, en los Salmos, en los Profetas, en los Evangelios, resuena el nombre de Jerusalén, siempre amada y deseada, pero también vituperada y llorada, pisoteada y resucitada, amonestada, consolada y glorificada. En verdad, ¡es una ciudad única en el mundo!”.

Hoja Parroquial "Sarmiento" (Febrero 2017)

Ya se encuentra disponible en formato pdf la hoja parroquial "Sarmiento" correspondiente al mes de febrero de 2017.

Puede descargar dicha publicación haciendo clic sobre la imagen además de visualizarla a través de la aplicación de la zona inferior.