lunes, 6 de junio de 2016

La vocación de los laicos

Es la primera gran vocación de la iglesia. En efecto, por el Bautismo, cada cristiano es consagrado a Dios e incorporado en Cristo Jesús, por consiguiente, está llamado a ser Iglesia viva y actuante en el mundo, a fín de santificar la sociedad y todas las cosas pasajeras de esta tierra, a través de las cuales los Laicos son llamados conforme a los principios del Evangelio.

La vocación laical vivida en el matrimonio: Tal vez, sea la más conocida, porque es la más común, cuando los cristianos o no cristianos se sienten llamados por el propio Dios creador a fundar nuevas familias, ese es el jardín donde nacen las nuevas criaturas humanas, las cuales, por el bautismo, son llamados a ser hijos de Dios. Así, podemos decir que la vocación matrimonial es una vocación divina, tan divina como la vocación sacerdotal, religiosa o misionera.

La vocación laical de soltero o soltera: Esta vocación es poco conocida y, quien sabe, no esta siendo reconocida por muchos como verdadera vocación consagrada. Los que no desean casarse, ni desean asumir una vida de consagración especial a Dios, sino simplemente quieren ser solteros o solteras. - ¿No será Dios quien los llama a vivir asi?, - ¿No es eso también una vocación?, y ¿Cuántos hay que en este estado de solteros dedican a la iglesia todas las energías de su vida, o todo el tiempo que disponen al servicio de los hermanos necesitados o de comunidades abandonadas?

La vocación de laico consagrado en el mundo: Posiblemente esta vocación es menos conocida aun. La vocación de laico consagrado al mundo no es igual a la vocación de la vida religiosa. Pues, la vida religiosa debe siempre ser vivida en comunidad, y la vocación de laico consagrado al mundo debe siempre ser vivida fuera de cualquier comunidad religiosa. Más claramente, debe ser vivida en el mundo, en el ambiente de familia o de la sociedad, y no en un convento. Pues la vocación es ser "Sal de la Tierra", "Luz del Mundo" y "Fermento de la Sociedad".

El laico consagrado al mundo se "Consagra a Dios" de forma específica. Esto es, se da o se entrega eternamente a Dios haciendo, como los religiosos, sus votos o promesas de vivir los tres consejos evangélicos, la Castidad, la Pobreza y la Obediencia.

Nuestra parroquia de Ubrique está necesitada de laicos comprometidos en las distintas tareas: catequesis, liturgia, Cáritas, despacho parroquial, hermandades, grupos, voluntariado... ¿Dónde puedes colaborar tú?