martes, 9 de septiembre de 2014

Un nuevo curso de manos de la Virgen

Al llegar el mes de septiembre nuestro pueblo de Ubrique va retomando su actividad habitual al igual que nuestra Parroquia. Y lo hacemos de manos de la Virgen porque es ella la que va a protagonizar estos días al celebrar los cultos en honor de nuestra Excelsa Patrona la Stma. Virgen de los Remedios. Como todos los años viene a nuestro templo parroquial para celebrar su solemne y devota Novena, Rosario de la Aurora, Función Principal del Día de la Virgen y del Voto y sus multitudinarias procesiones. Serán pues unos días de tradiciones y de expresar nuestro amor a la que es Madre de Dios y ejemplo de seguimiento de Cristo.

Y la Virgen llega a un templo parroquial que hemos restaurado, iluminado y recuperado como espacio celebrativo adecuado para nuestra comunidad cristiana y admiración de los que nos visiten. Hemos pasado dos meses de obras y trabajos que ahora tienen su recompensa y que nos permitirán dar culto a Dios y responder a las necesidades de la liturgia. Mejorar nuestras celebraciones y el espacio de oración repercutirá en una mejor tarea evangelizadora y caritativa ya que sin contacto con el Señor no hay cristianos, y sin estos no hay catequesis, ni Cáritas, ni gracia del Señor. Quiero agradecer desde aquí la generosa colaboración tanto en donativos como sobre todo en trabajo de tantas personas que han demostrado el cariño por su parroquia y por las cosas de Ubrique, y que nuestra parroquia está viva.

Durante el próximo curso terminaremos de arreglar los canceles y de pagar lo realizado, pero el Señor proveerá y siempre nos quedará la alegría de haberlo conseguido entre todos. Al ver a los niños y jóvenes de nuestra parroquia tenemos la satisfacción de dejarles un templo remozado para que al igual que sus mayores puedan seguir escuchando la Palabra de Dios y recibiendo la Gracia de los Sacramentos, puedan entrar a encontrar a Jesús en el Sagrario y en nuestras preciosas imágenes, puedan seguir sintiéndose Iglesia que vive del amor del Señor y lo lleven a todos los que de una u otra manera lo necesitan.

Roberto, Pbro. Párroco de Ubrique.