domingo, 1 de diciembre de 2013

Adviento 2013: Tiempo de Esperanza y Conversión


Queridos feligreses:

Con la llegada del Adviento comenzamos un nuevo año litúrgico que, lejos de devolvernos a un mismo punto, nos trae una nueva oportunidad de acercarnos al Señor y trabajar por que su reino vaya creciendo. La Iglesia nos indica tres campos fundamentales en estos tiempos de nueva Evangelización: Liturgia, Catequesis y Caridad.

En primer lugar recuperar la liturgia como punto de encuentro y celebración de nuestra comunidad. La dignidad y calidez de nuestro celebrar trasluce la fe con que venimos al templo. Igualmente celebrar como celebra el resto de la Iglesia en los signos, posturas, ritos es una muestra de comunión y humildad.

La catequesis es también de vital importancia no solo para refrescar o corregir a los mayores, sino sobre todo para transmitir la fe, el gran tesoro de Jesús. Por eso la catequesis infantil y juvenil debe contar con todos nuestros desvelos y mimos, y por supuesto apoyo y oraciones.

De nuestro celebrar y creer brota la Caridad. En estos tiempos difíciles debemos esforzarnos no solo en compartir bienes materiales, sino además en compartir tiempo y esperanza, ideas y proyectos que mejoren la vida de las personas y familias con problemas. La Caridad es por tanto un instrumento de evangelización a través de nuestro ejemplo: Mirad como se aman. En nuestro pueblo hay muchas situaciones de pobreza, no solo material: familias rotas, jóvenes enganchados a la droga, incultura, falta de valores… Ahí tenemos que poner el amor que hemos recibido de Dios. Jesús quiere hacerse presente en estos calvarios de Ubrique.

Nuestra parroquia, junto a toda la Iglesia no puede permanecer estática. Nos dice Jesús que ha venido a prender fuego a la tierra y ojalá estuviera ya ardiendo. Es tiempo de conversión, de cambio, para que surja el mundo nuevo. Y nosotros en Ubrique, con la ayuda de Dios, nos ponemos en marcha.

Roberto, Pbro., Párroco de Ubrique