miércoles, 22 de diciembre de 2010

Hoy he nacido para ti


En un parto para ser compartido;
desnudo para que te despojes de ti mismo;
pobre para ser tu única riqueza;
pequeño para que no busques dominar a los demás;
débil para que no tengas miedo de acercarte a mí;
niño para que tengas confianza en mi bondad;
por amor para que nunca dudes de mi entrega;
en un pesebre porque estoy a disposición de todos;
tierno para que puedas comerme;
dulce para que me consideres una golosina;
a la intemperie para que no tengas miedo del mañana;
en la penumbra para no deslumbrarte;
en la soledad para escucharte sin prisas;
sin avisar para que no te agobie mi visita;
frágil para que no le temas al dolor;
lloroso para no que no temas mostrar tus emociones;
transparente para que veas con claridad la verdad;
humano para que sientas
que mi pulso es el pulso de tu corazón;
como una esperanza para que cada día se te haga llevadero.

Y he nacido bajo las estrellas
para que tú descubras
que yo soy la verdadera luz.
En fin, he nacido para ti
y quien cree en mí vive
porque yo soy la vida.