viernes, 2 de julio de 2010

«Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe» Col 2,7


No está mal que en estos meses de verano tengamos en cuenta que para el próximo curso pastoral como objetivo trabajaremos el texto de San Pablo a los Colosenses 2,7: «Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe». Es el lema de la Jornada Mundial de la Juventud Madrid 2011 que se celebrará en dicha ciudad, del 16 al 21 de agosto de 2011.

La Jornada Mundial de la Juventud es un evento anual organizado por la Iglesia Católica que cada tres años celebra un encuentro con carácter internacional. Como preparación al encuentro la Cruz de los Jóvenes y el Icono de la Virgen, símbolos de las JMJ, recorrerán toda la geografía española llegando a nuestra Diócesis en el mes de marzo.

Os ofrecemos estas palabras que el Papa dirigió a los jóvenes que fueron a Roma a recoger la Cruz de la Jornada Mundial de la Juventud:

"Id tras las huellas de Cristo. Él es vuestra meta, vuestro camino y también vuestro premio. En el lema que he escogido para la Jornada de Madrid, el apóstol Pablo invita a caminar, «arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe» (Col 2,7). La vida es un camino, ciertamente. Pero no es un camino incierto y sin destino fijo, sino que conduce a Cristo, meta de la vida humana y de la historia. Por este camino llegaréis a encontraros con Aquel que, entregando su vida por amor, os abre las puertas de la vida eterna. Os invito, pues, a formaros en la fe que da sentido a vuestra vida y a fortalecer vuestras convicciones, para poder así permanecer firmes en las dificultades de cada día. Os exhorto, además, a que, en el camino hacia Cristo, sepáis atraer a vuestros jóvenes amigos, compañeros de estudio y de trabajo, para que también ellos lo conozcan y lo confiesen como Señor de sus vidas. Para ello, dejad que la fuerza de lo Alto que está dentro de vosotros, el Espíritu Santo, se manifieste con su inmenso atractivo. Los jóvenes de hoy necesitan descubrir la vida nueva que viene de Dios, saciarse de la verdad que tiene su fuente en Cristo muerto y resucitado y que la Iglesia ha recibido".